¿Qué enfermedades transmiten las ratas?
Las ratas pueden actuar como reservorios o vehículos de diferentes microorganismos capaces de provocar enfermedades en personas.
Riesgos para la salud
El riesgo no se limita a una mordedura: determinadas infecciones pueden estar relacionadas con el contacto con orina, excrementos, saliva, superficies o alimentos contaminados, y también pueden intervenir parásitos asociados a los roedores.
Esto no significa que cualquier rata esté infectada ni que encontrar un ejemplar implique automáticamente un contagio. El riesgo depende del microorganismo presente, la vía de exposición y las circunstancias concretas.
Por este motivo, cuando existe una plaga de ratas en una vivienda, negocio u otra instalación, además de controlar los roedores resulta importante evitar el contacto directo con los rastros que dejan.
¿Cómo pueden transmitir enfermedades las ratas?
La transmisión no se produce siempre de la misma manera. Dependiendo del agente infeccioso, existen diferentes vías posibles.
- Contacto con orina y excrementosLos espacios contaminados con restos biológicos de roedores pueden representar una vía de exposición para determinados microorganismos.
- Alimentos o agua contaminadosEl desplazamiento de los animales por zonas de almacenamiento o manipulación puede favorecer la contaminación de alimentos, envases, superficies o agua.
- Mordeduras y contacto directoUna mordedura puede provocar una lesión y permitir la transmisión de determinados agentes infecciosos. La OMS señala que las mordeduras de roedores pueden estar asociadas a diferentes infecciones.
- Parásitos asociados a los roedoresPulgas y otros ectoparásitos pueden intervenir como vectores en determinadas enfermedades asociadas históricamente a los roedores.
Por tanto, hablar de enfermedades transmitidas por ratas engloba mecanismos de transmisión diferentes, no únicamente el contacto físico con el animal.

Principales enfermedades asociadas a las ratas
Las ratas pueden estar asociadas a diferentes enfermedades que representan un riesgo para la salud, especialmente cuando existe contacto con sus excrementos, orina, mordeduras o alimentos contaminados. Entre las más conocidas se encuentran la leptospirosis, la salmonelosis y la fiebre por mordedura de rata, además de otras infecciones cuya transmisión depende de la especie de roedor y del contexto geográfico.
Conocer las principales enfermedades asociadas a las ratas y sus posibles vías de transmisión permite comprender la importancia de prevenir su presencia y adoptar medidas adecuadas de higiene y control.
Leptospirosis
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana causada por bacterias del género Leptospira. Los roedores pueden actuar como reservorios y eliminar las bacterias a través de la orina.
La exposición puede producirse cuando una persona entra en contacto con agua, suelo o materiales contaminados con orina de animales infectados, especialmente si existen heridas o determinadas vías de entrada al organismo.
Por eso la presencia de orina de roedores en espacios habitados o de trabajo no debe considerarse simplemente una cuestión de suciedad.
Salmonelosis
Las bacterias del género Salmonella pueden provocar infecciones gastrointestinales.
Los roedores pueden contribuir a contaminar alimentos, superficies o zonas de almacenamiento a través de sus desplazamientos y restos biológicos.
Este riesgo adquiere especial importancia en espacios donde se manipulan o almacenan alimentos.
Hantavirus
Los hantavirus constituyen un grupo de virus asociados a diferentes especies de roedores.
La OMS señala que las personas pueden infectarse mediante el contacto con roedores infectados o con su orina, excrementos o saliva. Las manifestaciones y los hantavirus relevantes varían geográficamente; en Europa y Asia determinados virus pueden producir fiebre hemorrágica con síndrome renal. Organización Mundial de la Salud
Por eso no sería correcto presentar el hantavirus como una enfermedad que transmite automáticamente cualquier rata que encontremos.
Fiebre por mordedura de rata
La denominada fiebre por mordedura de rata es una infección bacteriana que puede estar relacionada con mordeduras o arañazos de roedores infectados y con otras formas de exposición.
Aunque su nombre hace referencia a la mordedura, lo importante desde el punto de vista preventivo es evitar manipular directamente una rata, incluso cuando parece inmóvil o está atrapada.
Peste
La peste es una enfermedad causada por la bacteria Yersinia pestis. Los roedores forman parte de su ciclo natural y determinadas pulgas pueden actuar como vectores entre animales y seres humanos.
Su inclusión es relevante para explicar la relación epidemiológica entre roedores, vectores y enfermedad, pero no debemos presentarla como un riesgo habitual por encontrar una rata en una vivienda en España.
Esto es precisamente el tipo de matiz que incluiría para que el contenido de Rayo Kill sea más riguroso que un simple listado de enfermedades.
¿Las ratas transmiten enfermedades directamente?
Pueden existir tanto vías directas como indirectas.
Una mordedura sería un ejemplo de exposición directa. Sin embargo, muchas situaciones de riesgo están relacionadas con el entorno contaminado por la actividad del roedor.
Por ejemplo, una persona puede no haber tocado nunca una rata y, aun así, entrar en contacto con materiales, alimentos o superficies contaminadas.
Por eso, cuando se detecta una infestación, la atención no debería centrarse únicamente en retirar los animales visibles.

¿Los excrementos de rata pueden transmitir enfermedades?
Los excrementos de roedores deben manipularse con precaución.
Determinados agentes infecciosos asociados a roedores pueden estar presentes en sus excreciones. La OMS, por ejemplo, reconoce el contacto con excrementos de roedores infectados como una posible vía de exposición a hantavirus. Organización Mundial de la Salud
Además, encontrar excrementos proporciona información importante sobre las zonas donde existe actividad.
Si aparecen repetidamente dentro de una vivienda o negocio, no basta con retirarlos: también conviene investigar qué roedor los está produciendo, por dónde accede y si continúa existiendo actividad.

¿La orina de las ratas puede ser un riesgo?
Sí. Para determinadas enfermedades, la orina de roedores infectados puede intervenir en la transmisión.
Además del riesgo sanitario, las manchas, olores y restos asociados a la actividad de los animales pueden ayudar a localizar recorridos y zonas utilizadas con frecuencia.
Ante una infestación, por tanto, hay que valorar conjuntamente la presencia de animales, excrementos, orina y otros indicios.
¿Es peligroso tener ratas dentro de casa?
La presencia de ratas dentro de una vivienda debe abordarse porque combina diferentes problemas potenciales.
Además del componente sanitario, pueden producirse contaminación de alimentos, daños por roído y deterioro de determinados materiales.
No obstante, encontrar una rata no significa que una persona vaya a contraer una enfermedad. El objetivo debe ser reducir la exposición, evitar manipulaciones innecesarias e investigar la actividad existente.

Ratas y contaminación de alimentos
Este es uno de los puntos que desarrollaría especialmente porque tiene mucha relación con la actividad real de una empresa de control de plagas.
Las ratas pueden desplazarse entre residuos, zonas de refugio y espacios donde existen alimentos, transportando contaminación de unos puntos a otros.
Además, sus excrementos, orina y saliva pueden entrar en contacto con superficies, envases o productos.
Por ello, la presencia de roedores resulta especialmente problemática en cocinas, almacenes, establecimientos alimentarios y otras instalaciones relacionadas con alimentos.
La competencia también destaca la contaminación de alimentos y los daños en instalaciones entre los principales riesgos de las plagas de roedores.
¿Qué hacer si encuentras excrementos u orina de rata?
Evita manipular directamente los restos con las manos desnudas.
También es recomendable evitar actuaciones que puedan dispersar innecesariamente partículas contaminadas durante la limpieza.
Si existe una cantidad importante de restos, actividad recurrente o dudas sobre cómo realizar una limpieza segura, conviene solicitar asesoramiento profesional.
Y, sobre todo, la limpieza debería acompañarse de una investigación del origen: retirar los excrementos sin controlar la actividad que los produce hará que el problema pueda repetirse.
Cómo reducir los riesgos asociados a una plaga de ratas
La mejor forma de reducir la exposición es evitar que los roedores encuentren condiciones favorables para instalarse o acceder al espacio.
- Alimentos correctamente almacenados
- Gestión de residuos
- Posibles fuentes de agua
- Huecos y puntos de entrada
- Espacios que puedan proporcionar refugio
- Señales tempranas de actividad
Cuando ya existe una infestación, estas medidas preventivas deben complementarse con una actuación sobre el problema existente.

¿Qué hacer si existe una plaga de ratas?
Cuéntanos qué está ocurriendo
Si aparecen excrementos, daños, ruidos o avistamientos recurrentes, conviene determinar qué roedor está presente y dónde desarrolla su actividad.
Una inspección permite localizar rastros, posibles refugios y vías de acceso antes de seleccionar las medidas de control.
Eliminar la actividad de los roedores y corregir los factores que permiten su presencia contribuye también a reducir los riesgos higiénicos asociados a la infestación.